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Reportaje de Juan A.
Bergara en la revista Sport Ilustrado (1976)
NESTOR CARBALLO
AQUEL FÚTBOL DE TITANES
Fue como hacerle una nota a
un hermano. Para recordar sus tiempos del Oriental de la Extra, del DANUBIO.....
Fue el reencuentro con el amigo que luchó permanentemente para ser alguien. De
cuna humilde, Néstor “Martinica” Carballo
se hizo al trabajo. Y en una textil conoció a la que iba a ser más que su
esposa, la compañera para toda la vida.
Trabajo y fútbol en los tiempos que muy
pocos profesionales ganaban lo suficiente para vivir del deporte. Pero el
“flaco” de entonces, metió para adelante y se jugó entero. Igual que en 1954,
cuando debiendo suplantar nada menos que al gran Obdulio, se consagró
definitivamente frente a la máquina húngara...
“Cuando arreglé en Sud América allá
por el 58, más que un sueldo importante pedí se me consiguiera un trabajo,
porque esto dura años y de fútbol me quedaba poco... A los seis meses Roque
Santucci cumplió con su palabra...
Y en tren de agradecimientos no puedo
olvidar al Hugo Forno, y a don Santiago Brum Carbajal, fundamentales para que mi
futuro no se viera preñado de dificultades. No soy rico, pero vivo bien.”
ESE FUTBOL DE DANUBIO
No
es novedad que hay equipo que tienen determinadas características, que se
renuevan o perpetúan en el tiempo. Y ese fútbol lindo que implanta Bentancor ya
lo practicaba él, con Romerito, Burgueño, con Lazzatti...
“Yo fui del Oriental a DANUBIO con un
juego estilizado. Pero al poco tiempo
El Hugo Bagnulo me dijo: Pibe, si no
metés la pierna fuerte, te van a caminar por arriba. Eso, unido a un
entrenamiento bastante riguroso (las prácticas de DANUBIO parecían partidos por
los puntos), cambiaron para bien mío. Sin dejar de tratar bien la pelota, tenía
presencia ganadora en el medio, allí donde hay que imponer respeto.”
Es entonces que empieza la puja por
llevárselo.... Finalmente en una Memoria y Balance Anual del club de La Curva,
consta lo siguiente: A los 28 días de marzo de 1952, el Consejo Directivo, por
mayoría de votos resuelve negociar a Néstor Carballo que pasa al club Nacional
de Fútbol previo pago de $ 47.129,50, siendo la primera vez que DANUBIO concede
la transferencia de un player calificado de su plantel superior.
LOS GRANDES CONSEJEROS
“En mi pasaje por DANUBIO aprendí mucho del Hugo te repito; cuando fui a
Nacional, el “Manco” Castro me hizo ver detalles importantes, eso que dan la
experiencia de tanto trajinar las canchas. A mi me costó llegar porque tenía
unos “nenes” tremendos en el mismo puesto: Obdulio, Lorenzo Barreto, Omar
Ferreira, el “barriga” Suárez. Lo fundamental era no perder la fe; había que
seguir metiendo. Tuve la gran satisfacción en 1953 de ser el jugador más votado
en una encuesta que hizo Nobel Valentini para ir al mundial de Suiza y recibí
como obsequio una “Estrella de Oro”. Y en ese gran evento, lo sensacional de
Obdulio. Desde que salimos de Montevideo me dijo que el titular tenía que ser
yo, porque era más joven y tenía potencia. Sabés qué aliento viniendo de un tipo
como “El Negro Jefe”...”
Y vos le respondiste “Martinica”. Porque cuando el gran caudillo debió desertar
luego de una cruda lesión frente a Inglaterra y tuviste la responsabilidad de
suplantarlo, lo hiciste con todo. Pensando en tu esposa, en tu hijita, en tus
amigos y... en Obdulio. Fue el espaldarazo que te faltaba y que merecías. No te
asustaste de los “monstruos” magyares y te la saliste a jugar. Como en el
Oriental, como en DANUBIO.... Se había hecho justicia contigo...
NUNCA LASTIME A NADIE
“Alguna prensa y no pocos aficionados me tildaban de jugador brusco. Confundían
juego varonil, fuerte, con mala intención. Yo nunca lastimé a nadie y vos te
acordás que bien que por esas cosas del fútbol estuve dos veces parado. En un
encontrón con Hohberg, sufrí fractura de costilla.”
(partido DANUBIO – Peñarol)
ESTIMULAR A LA JUVENTUD
“Aunque no se quiera, siempre en cualquier conversación
surge la palabra comparación. Si lo de antes o lo de ahora. Como me considero
una persona constructiva, pienso hay que estimular a la juventud. Tratando de no
enfrascarse siempre en los títulos logrados antaño. Entiendo que hoy día se
trabaja mucho más que antes. Uno de los ejemplos lo veo en mi hijo, que juega en
la 5ª. de DANUBIO. En enero ya hizo la etapa de pretemporada con ejercicios que
a nosotros nos hubieran dejado medio “muertos”.... Ha evolucionado lo físico y
lo técnico-táctico, y lo más sensato es aceptarlo. Por otra parte, será que yo
voy a ver a DANUBIO, pero creo que se exagera cuando se dice que acá se juega
mal al fútbol...”
Lamentablemente, Néstor Carballo falleció en un accidente de trabajo en la
represa de “Salto Grande” en la década del ochenta.
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