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Nota publicada en 1953  en “EL DIARIO” (NR: “Coco” Delgado, no sólo  jugó varios años defendiendo la casaca danubiana sino que es un ferviente parcial danubiano y Socio Honorario de la Institución)

 

LUIS ALBERTO DELGADO: DE AGUATERO A CENTRE  HALF DEL TEAM DE DANUBIO

UN “GUNGA DIN” DEL FUTBOL QUE LLENO DE ILUSIONES  ESPERA MUY PRONTEO LA HORA DE CONSAGRARSE.

 

JUNTO A LA ENTIDAD DE LA CURVA CRECIO EL JOVEN EJE

Esta historia podría comenzar como los cuentos de Calleja o como una novela o película donde su protagonista fuera un niño. Un niño inquieto como aquél, que lustrando botas soñaba con ser príncipe. Este que nos ocupa, era aguatero de un equipo de fútbol. Luis Alberto Delgado es algo así como el “Gunga Din” del fútbol. Aquel que calmaba la sed de los soldados un día erigió su figura de héroe salvando la legendaria tropa de la terrible trampa tendida por los tugs. Y éste, que desde los inolvidables tiempos de la Extra donde se fue forjando la que ahora es una de las instituciones futbolísticas de más prestigio, Danubio, acompañando sus ascendientes pasos con acendrado cariño, llevó en sus malo la bolsa de agua y en su corazón la eterna esperanza de que alguna vez llegaría el día....

Su debut en primera

Llegó, y fue el 16 de diciembre de 1952, frente a Sud América. Un pibe larguirucho comenzó a abrirse paso en e l puesto llave del primer equipo de Danubio. El debut de Luis Alberto Delgado fue triunfal y luego vino una serie de 6 partidos, los que quedaban para terminar el Campeonato Uruguayo de la temporada anterior. “Ese día y el que Danubio subió a Primera División son los dos recuerdos más gratos de mi vida....” Sonrió, bajó la vista, como si el revelar su entrañable cariño a Danubio, fuera un hecho que pudiera avergonzarle. Es que en estos tiempos...

Saboreando Victorias

 Delgado hurgó en un pequeño cajón y entre un montón de papeles y recortes encontró una foto. Once chiquilines desgarbados debajo de una enorme bandera de Danubio, vistiendo la casaca albinegra. Fue en 1941, en la Plaza de Deportes N°5. Con sólo 12 años ya le pegaba fuerte en los menores de Danubio, cuando la entidad recién emprendía el camino de una de las proezas elogiables del fútbol local.

    Domingo a domingo, Luis Alberto Delgado saboreaba las victorias de su club, que en serie interminable le fueron llevando al círculo máximo. Se puede decir que junto con Danubio fue creciendo Delgado a la sombra de todas aquellas figuras que fueron forjando un futuro promisorio para la casaca de la franja negra. La Extra, Intermedia, Primera “B” y al fin la ansiada meta. Con ello surgió el comienzo de la carrera del joven centro medio en el fútbol oficial. Colgó la bolsa, le puso cebo a los “tarros” y se lanzó de lleno a concretar ilusiones.

Indeclinable entusiasmo

En 1949, fue titular y capitán de la escuadra de 4ª división, que obtuvo el vice campeonato en el torneo “Gravigna Ortiz”. Al año siguiente ingresó en Tercera, siempre como eje medio y capitán y en 1951 se mantuvo en la misma categoría pero ya “pellizcando” algunos partidos en reservas. Siguió a paso firme su ascenso y en la temporada pasada, jugando en Segunda, pasó a la categoría máxima. Siempre poniendo de manifiesto su indeclinable entusiasmo, su ferviente admiración a la causa que defiende para “servir en algo” a quien le vio crecer y ya encumbrado, le dio el premio que merecieron todos sus desvelos.

Una gran lección

 Y ahora Delgado, se afana por responder a su club, a sus compañeros, dirigentes, hinchas y a su director técnico Alejandro Morales, para quien tuvo conceptos elogiosos. Recibió y recibe muchos consejos que no desaprovecha. Cuando jugaba en 4ª. División, una mañana, Ernesto Lazzatti se largó al Parque Hugo Forno, para ver de cerca de quién se decía, llegaría a ser su reemplazante.... “Que desgracia la mía justo aquella mañana, jugábamos contra Defensor y me expulsaron.... Ni qué decir que salí de cabeza gacha, eludiendo la mirada de Lazzatti. Sin embargo no me lo reprochó, alcontratrio,me dijo que me serviría de  lección.... Desde aquella vez nunca más me expulsaron de una cancha.”

Sus grandes anhelos

Así sencillamente, habló Delgado y después nos dijo de sus aspiraciones....

“Danubio tiene un gran equipo y creo que este año cumplirá su mejor campaña de todas las que ha hecho en Primera División. Tenemos un excelente plantel y no existen en mi club problemas de ninguna naturaleza. Mis aspiraciones son integrar el plantel uruguayo al campeonato mundial y de ver a Danubio consagrado Campeón Uruguayo.”