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Falleció Raúl
Mancebo el socio N°1
El pasado 19 de
junio, se fue un pedazo grande de la historia de Danubio con la muerte
de Raúl Mancebo; un gran propulsor de la causa danubiana en la difícil
época de los campeonatos de las ligas de barrio.
Llegó al club con su hermano Omar por
los años 1935 y 1936
poniéndose
ambos al frente de la novel “institución”. Tal es así que incluso, las
reuniones de lo que podría llamarse directiva se realizaban en un
“rancho” de su padre ubicado en Andrés Latorre y Gobernador Vigodet.
La magnitud de lo que fue este hombre
para Danubio se puede apreciar en estas líneas escritas por Alcides
Olivera en “Historial de Danubio” de 1952… “por los años 1935 y 1936,
tomó virtualmente a su cargo las cosas del club, desde luego con la
eficaz colaboración de todos los muchachos que seguían a Danubio, un
joven trabajador que en esa época de los campitos, de las ligas de
barrio y aún de los primeros tiempos de la actividad oficial en la
Asociación, realizó una gestión empeñosa, perseverante y sacrificada que
facilitó el paulatino afianzamiento de la Institución: hemos nombrado a
Raúl Mancebo, quien merece con justicia un lugar preferente entre los
auténticos propulsores del Danubio en esas épocas.”
Mancebo, fue uno de los dirigentes que
más impulsaron el desarrollo del club. Gracias a él, entre otros,
Danubio dejó de ser un simple cuadrito de niños para transformarse en un
club. A partir de su llegada, Danubio fue inscripto en cuanto torneo se
presentaba, fue así que jugó en las ligas de los barrios: Parque Rodó,
Cordón, Olímpico, Centenario, Unión, Reducto y Palermo. Participar en
estas competiciones sirvió para afianzarse, medir la fuerza y el empuje
que se tenía, así como para apreciar la adhesión popular que respaldaba
al pujante club. Pero fundamentalmente permitió adquirir la experiencia
necesaria para animarse a dar el gran salto en 1941 e inscribir a
Danubio en la divisional Extra de la Asociación Uruguaya de Fútbol.
Raúl Mancebo,
además de “encargarse de todo” formalmente ocupó varios cargos fue
tesorero, secretario del inolvidable Hugo Forno y delegado ante la Junta
Dirigente de la A.U.F.
Por su innegable incidencia en el
desarrollo del club fue honrado primero como fundador al ser incluido
en el Acta de fundación, luego designado como Socio N°1 y finalmente
como Socio Honorario, máximas distinciones danubianas que parecían
menores para una figura tan importante en la historia del club.
Desde el pasado 19 de junio, Raúl
Mancebo pasó a ser UNA LEYENDA.
Aníbal
Rey Bozzolo
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