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Amigas y amigos
danubianos:
1º de marzo de 1932 - 1º de marzo de 2002. 70 años de vida de nuestra
querida Institución. Festejar ese aniversario es el hecho que ha
originado esta lindísima reunión. 70 años de existencia para un ser
humano es mucho tiempo, 70 años para un Club no lo es tanto, máxime si
tenemos en cuenta que en realidad el desarrollo y crecimiento de Danubio
comienza varios años después.
Por eso mientras algunos discuten y luchan por ser los más antiguos,
nosotros nos enorgullecemos de ser los más jóvenes y en tan escaso
tiempo haber logrado tanto.
Por eso hoy, en un ambiente de alegría, de confraternidad, de encuentro
de la familia danubiana, alejados de las tensiones que padecemos todos
los fines de semana, es momento de repasar nuestra historia y
preguntarnos qué ha sido del Club en estos
70 años, qué cosas ha logrado Danubio en 7 décadas y a la vez, qué
podemos esperar para el tiempo futuro.
Pues bien, entre 1957 y 1992, en apenas 35 años, Danubio ha sabido
construir uno de los estadios más importantes del país, recientemente
terminado; cuenta con esta Sede Social, enclavada en el barrio que nos
vio nacer, con frente a una de las principales avenidas de la ciudad; y
como postre, es propietario del primer complejo deportivo destinado a
futbolistas juveniles. Tampoco nos olvidemos del Parque Forno, primer
bastión de la Institución, donde ésta supo formar su personalidad en
época de bravíos varones, que por lo demás sirve aún hoy para que
los futuros cracks le peguen por primera vez a la pelota. Todo este
patrimonio edilicio no se encuentra gravado y sus respectivos costos
fueron íntegramente pagados
en tiempo y forma.
En el plano deportivo, Danubio ha aportado al fútbol uruguayo
futbolistas de gran talla; campeones mundiales; campeones sudamericanos;
sus equipos han sabido ser campeones uruguayos en todas las categorías,
de 1ª a 7ª división. El Club es el mayor y mejor exportador de
futbolistas que luego han brillado en el mundo entero, al punto que
muchos han llegado a
decir que Danubio más que una Institución es una marca registrada.
Pero si lo edilicio y lo deportivo es importante, qué podemos decir
entonces de la identidad que distingue a cada danubiano. Decimos que
esto, para nosotros, es lo más trascendente que ha logrado Danubio en
estos 70 años; tener un perfil propio, que no sé si es mejor o peor
que el de otros clubes, pero sí sé que es distinto. Porque ser
danubiano es no tener otra camiseta que la de la franja. Porque ser
danubiano es no callarnos ante nada y ante nadie. Porque ser danubianos
es alzarnos contra las injusticias. Porque ser danubiano es luchar por
conquistar espacios que para algunos deberían estar reservados sólo
para dos instituciones. Porque ser danubiano es sentir orgullo de
pertenecer a un grupo de gente diferente, con ansias de crecer, de
superarse, de ser cada día un poco más grande.
Esta identidad que ha sido forjada durante décadas por nuestros
mayores, es invalorable legado que nosotros debemos dejarle a las
generaciones venideras y hoy es momento de recalcar el hecho justamente
cuando se está produciendo en Danubio una saludable renovación que
trae consigo el advenimiento de muchísimos hinchas jóvenes, que serán
los responsables de la conducción del Club en el futuro cercano.
Todo este patrimonio, tangible en algún caso e intangible en otro, es
lo verdaderamente valorable, mucho más que una victoria o una derrota
deportiva, que por trascendentes que sean, siempre serán efímeras. Lo
que quedará para siempre es la Institución con su identidad propia y
para ello debemos mantenerla sana como hasta ahora. Ese es el elemento
que caracteriza a Danubio y le confiere un respeto especial en propios y
extraños. La armonía siempre deberá reinar entre danubianos, aún en
la discrepancia de ideas, pues no debemos olvidar que los adversarios
verdaderos están fuera de la Institución y no dentro de ella.
Si nos mantenemos dentro de estas premisas, si continuamos recorriendo
el sendero que nos marcaron nuestros sabios mayores, no tenemos ninguna
duda que el futuro de la Institución será venturoso y que cuando
festejemos los 100 años el presidente de turno podrá decir:
"Amigos y Amigos Danubianos, bienvenidos al festejo del centenario
del mejor y más importante club del país".
¡Salve Danubio! ¡Feliz Cumpleaños!
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