La fiesta de Maroñas en el Centenario. Danubio
campeón del Apertura. Recuperó la punta en el partido decisivo:
goleó 4:1 a Peñarol con 60.000 almas en el Centenario. Los
aurinegros se cayeron con la lesión de Montero y tampoco
acertaron un penal.
Escribe: Pablo Montaño
"Palo, palo, palo bonito, palo es... somos campeones otra
vez..."
La notoria mayoría de los 60.000 espectadores en el Centenario,
obviamente identificados con Peñarol, testigos de la felicidad
de Danubio. Campeón del Torneo Apertura al cabo de una
definición apasionante. Perdió la punta en la penúltima fecha y
la recuperó en el Monumento histórico al fútbol mundial. Asimiló
el cimbronazo del gol de Vigneri y lo dio vuelta con el talento
de sus figuras. Salgueiro, imponente. La jerarquía de Ignacio
González en la conducción, desequilibrante. 4 a 1 y una goleada
más para la historia.
A
Peñarol se le derrumbó el sueño. Perdió a Montero ganando 1:0 y
sin el capitán, el barco se hundió. Ni siquiera supo capitalizar
el penal a favor en el arranque de la segunda parte. Gozó de la
primera posición apenas tres días y se cortó la serie de siete
triunfos al hilo.
Máxima emoción en el Centenario. La multitud en un domingo con
sol de verano y altísimo voltaje. Peñarol y Danubio, desafío de
estilos con la misma esperanza: la Copa del Apertura en alto.
EL ARRANQUE ALENTADOR DE PEÑAROL
Los aurinegros salieron con orden y convencimiento. La ventaja
en el contragolpe espectacular de Acosta y Vigneri -elaborado en
la medialuna del área propia de la Colombes- culminó con Vigneri
a fondo y la pelota a la red de la Ámsterdam.
La explosión inicial en el Centenario se construyó con
argumentos convincentes. El liderazgo de Montero en la defensa
bajó las revoluciones del colombiano Ricard. Ignacio González y
Grosmüller, sin espacios, no pudieron despegar el talento que
los caracteriza. ¿Entonces? La habilidad de Salgueiro encendió
la única luz.
SIN EL CAPITAN SE HUNDIO EL BARCO
El partido se volcó en la lesión muscular de Montero. La salida
del capitán -ovacionado por los hinchas- conmovió a Peñarol. Lo
sometió a una herida que no cicatrizó en el alma ni en el juego.
Reyes entró a la izquierda de los volantes y Arias a la línea de
zagueros. La dimensión de Montero, imposible de disimular.
Danubio se adueñó del desarrollo. La prevención de la línea de
cuatro con Lima en el lateral izquierdo para contener a Vigneri
resultó un dato irrelevante en la escena. Salgueiro empezó su
show con movilidad, toque y descarga.
La Franja avisó con dos tiros de Salgueiro. Uno a color arriba
del horizontal y otro que pasó muy cerca del palo derecho. El
empate de cabeza en caída de Ignacio González (sorprendió a
Castillo adelantado) instaló la tendencia en el Centenario.
Peñarol no respondió y exhibió la imagen del desconcierto. El
golazo de Salgueiro con gran calidad técnica y la pelota en
globo por encima de Castillo, acelerando por derecha, generó la
alegría soñada para los hinchas de Danubio. 2 a 1 y el Apertura
más cerca que nunca.
La pregunta se acentuó en el Centenario. ¿Cómo reaccionaría
Peñarol con semejante mazazo? Volvió revitalizado y con el mejor
envión anímico. Larrionda sancionó penal de Lima a Vigneri que a
distancia no se apreció en el área de la Colombes: Vigneri
apuntó y en el intento de reventar la red mandó la pelota a la
tribuna ante la sorpresa de todos.
"Nacho" González resolvió muy bien un avance de Gargano y
Castillo evitó el 3:1. Danubio jugó con calma, apostó en ese
tramo a la posesión de la pelota y a los nervios de Peñarol. La
fórmula para levantar la Copa estaba clara.
Llamado a Ruben Capria para recuperar organización ofensiva.
Salió Olveira y Reyes ocupó el lateral derecho. Danubio reclamó
una falta a Ricard en el área y Larrionda no dio penal.
(fuente:www.tenfieldigital.com.uy)
EL SHOW DE SALGUEIRO
Salgueiro consolidó su papel influyente. Imparable cada vez que
arrancó y cambió de ritmo. La zurda precisa silenció a todo
Peñarol y la pelota se desvió por centímetros del horizontal.
La cabeza de Delorte tampoco surtió efecto en Peñarol. Danubio
se sintió cómodo, dispuso de la pelota y buscó los espacios para
asegurar.
Matosas mandó a Tora para fortalecer el mediocampo. La rebeldía
mantuvo la ilusión viva en Peñarol.
"Yo soy del Danu... de corazón... porque este año desde la Curva
salió el nuevo campeón..." entonaron en la Colombes.
Arias sacó en la línea el 3:1 de "Nacho" González que no
entendió cómo la pelota no llegó a la red. Sin embargo, en el
corner anticipó a todos y Apertura a la gloria.
Danubio disfrutó a lo grande con 60.000 personas en el
Centenario. El toque de Cavani representó la frutilla a la
torta. Final con goleada y campeón incuestionable.
PEÑAROL 1:4 DANUBIO
Cancha:
Estadio Centenario. Juez: Jorge Larrionda. Líneas:
Pablo Fandiño y Raúl Hartwing.
PEÑAROL:
Juan Castillo (1); Nelson Olveira (3) (60' Ruben Capria, 10),
Luiz Nunes (13), Paolo Montero (4) (19' Alejandro Reyes, 16),
Diego Rodríguez (20); Maximiliano Bajter (11), Egidio Arévalo
Ríos (5), Maximiliano Arias (18); Alberto Acosta (25) (73'
Adrián Apellaniz, 17); Nicolás Vigneri (7) y Alejandro Delorte
(9). Director Técnico: Gregorio Pérez. Suplentes:
Sebastián Pereyra (31), Darío Flores (8), Serafín García (2) y
Pedro Cardoso (19).
DANUBIO:
Esteban Conde (1), Damián Malrrechaufe (22), Jadson Viera (17),
Sergio Rodríguez (15), Pablo Lima (6); Carlos Grosmüller (20),
Walter Gargano (23), Jorge García (14) (74' Marcos Tora, 21);
Ignacio González (10) (89' Raúl Ferro, 24); Hamilton Ricard
(19), Juan Salgueiro (11) (81' Edinson Cavani). Director
Técnico: Gustavo Matosas. Suplentes: Pablo Iglesias
(28), Leonardo Abelenda (8), Damián Santín (3) y Daley Mena
(25).
Goles:
14' Nicolás Vigneri (P), 32' y 77' Ignacio González (D), 40'
Juan Manuel Salgueiro (D), 90' Edison Cavani (D).
Tarjetas amarillas:
23' Jorge García
(D), 45' Egidio Arévalo Ríos (D), 46' Hamilton Ricard (D), 59'
Luiz Nunes (P), 85' Carlos Grosmüller (D).
Incidencias:
A los 47'
Nicolás Vigneri (P) desvió un tiro penal por encima del
horizontal.