El presidente de Danubio, Arturo Del Campo, vivió
intensamente el partido que significaría para su institución una nueva
consagración.Se ubicó en el Palco Bajo
junto a su esposa y otros directivos de la franja, cuando estaba en
desventaja no hizo ningún comentario ni gesto sobre el gol de Vigneri.
A partir del primer gol de "Nacho" González
comenzó lo que sería un festejo inolvidable y merecido para su
institución.
Al final del partido y con el pitazo de Jorge
Larrionda, el titular danubiano recibió la felicitación de varios
compañeros de directiva, de algunas allegados y también ex dirigentes
como Fernando Nodar y Jorge Salhón: "Nos merecíamos esta
consagración, Danubio a mi entender fue el equipo que jugó mejor al
fútbol y respetando una línea futbolística llegamos al triunfo".
La institución logró sortear una instancia
difícil al golear a Peñarol y acceder, con el único resultado que le
servía, al título del Apertura: "Nos jugamos a un estilo de juego,
tuvimos en Matosas un gran conductor, también en Gesto en la preparación
física ya que el equipo fue muy superior esta tarde en el Centenario.
Nos vamos felices y en lo particular el recuerdo para mi padre (el
ingeniero Héctor Del Campo) quien nos inculcó la pasión por Danubio".